A los socios que recién se incorporan a nuestro club les ofrecemos esta primera entrega sobre los orígenes de Rotary. Conocer de dónde venimos ayuda a comprender por qué hacemos lo que hacemos y a sentirnos parte de una historia que ya supera los cien años.
Chicago, 1905: la ciudad que vio nacer a Rotary
En 1893, Chicago había celebrado la Exposición Mundial Colombina, un acontecimiento que dejó una huella duradera: impulsó la construcción de nuevos edificios, modernizó la infraestructura y proyectó a la ciudad como una urbe moderna y cosmopolita ante los ojos del mundo.
A comienzos del siglo XX, Chicago vivía una transformación vertiginosa. Un crecimiento exponencial y una intensa actividad industrial la habían convertido en un gran centro de producción de acero, maquinaria y alimentos. Esa pujanza atraía a miles de trabajadores y la convertía en un imán para inmigrantes de todo el mundo, en especial de Europa y Asia.
Pero el progreso tenía un reverso. En una ciudad que crecía de manera tan acelerada, la vida cotidiana podía resultar impersonal y solitaria. Muchos recién llegados —profesionales, comerciantes, artesanos— echaban de menos el trato cercano de los pueblos pequeños de donde provenían. De esa sensación de aislamiento, paradójicamente nacida en medio de una multitud, surgiría la chispa de Rotary.
Paul Harris: el anhelo de la amistad
Paul Percy Harris (Racine, Wisconsin, 19 de abril de 1868 — Chicago, 27 de enero de 1947) fue el alma de Rotary. Por dificultades financieras de su padre, George, Paul y su hermano mayor, Cecil, fueron enviados de niños a vivir con sus abuelos paternos en la pequeña comunidad de Wallingford, Vermont, donde permaneció hasta 1889.
Una juventud de muchos oficios
Harris estudió en las universidades de Vermont (1885) y Princeton (1887) y se licenció en Derecho en la Universidad de Iowa en 1891. A finales del siglo XIX, sin embargo, la competencia entre abogados era enorme: la oferta superaba a la demanda y muchos recién titulados debían ganarse la vida en otros campos mientras construían su reputación.
Eso explica que Paul desempeñara los oficios más diversos antes de ejercer la abogacía: fue obrero en un rancho de frutas, recolector de naranjas e incluso subcapataz de una cuadrilla de ganaderos en Florida. También trabajó como reportero para periódicos de varias ciudades, entre ellos el San Francisco Chronicle, The Republican de Jacksonville, el Washington Star y el Rocky Mountain News de Denver.
«Vivir una vida», no solo ganar dinero
Cuando anunció que partiría a Chicago para ejercer el derecho, su patrón en Jacksonville intentó retenerlo asegurándole que ganaría más dinero si se quedaba. La respuesta de Harris revela su carácter:
«Estoy seguro de que tienes razón, pero no me voy a Chicago con el propósito de ganar dinero; me voy con el propósito de vivir una vida.»
— Paul P. Harris
La idea que lo cambiaría todo
En sus memorias, My Road to Rotary, Harris recordó la noche en que visitó a un colega en los suburbios de Chicago. Mientras paseaban tras la cena, su amigo saludaba con familiaridad a los comerciantes del barrio. Aquella escena le recordó su pueblo de Nueva Inglaterra y le sembró una pregunta: ¿por qué no reunir en el gran Chicago a una persona de cada oficio o profesión —sin distinción de política ni religión, con amplia tolerancia hacia las opiniones ajenas— para que entre ellos pudiera existir la ayuda mutua?
La primera reunión: 23 de febrero de 1905
La noche del 23 de febrero de 1905, Paul Harris cenó con su amigo Silvester Schiele y, al terminar, ambos se dirigieron a la habitación 711 del Unity Building, en North Dearborn Street, en pleno centro de Chicago (el «Loop»). Allí los esperaban el anfitrión, el ingeniero de minas Gustavus Loehr, y el sastre Hiram Shorey.
Durante el encuentro, Harris propuso a sus tres amigos formar un club donde profesionales de distintos oficios pudieran reunirse de manera periódica para cultivar el compañerismo y ampliar su círculo de relaciones. Aquella noche no eligieron nombre alguno, pero acordaron volver a reunirse, esta vez en las oficinas de Silvester Schiele. Los historiadores de Rotary consideran esta cita la primera reunión de un club rotario.
¿De dónde viene el nombre «Rotary»?
El club comenzó a reunirse cada semana, con una regla peculiar: solo se admitía a un representante por cada oficio o profesión. Como los miembros rotaban el lugar de encuentro entre sus respectivas oficinas y negocios, de esa costumbre nació el nombre: Rotary.
De cuatro amigos a un club organizado
Tras incorporar a un quinto miembro, el impresor Harry Ruggles, el grupo quedó formalmente constituido como el Club Rotario de Chicago. El emblema original era una sencilla rueda de carreta, antecesora del engranaje dorado que hoy identifica a los rotarios en todo el mundo. Hacia finales de 1905, el club ya contaba con unos treinta socios; Schiele era su presidente y Ruggles, su tesorero. Curiosamente, Paul Harris declinó ocupar cargo alguno al principio y no asumió la presidencia del club hasta dos años después.
A medida que crecía la membresía, reunirse en oficinas se volvió incómodo, de modo que los encuentros se trasladaron a hoteles y restaurantes, tal como ocurre en muchos clubes rotarios en la actualidad.
Silvester Schiele: el primer presidente
Silvester Schiele (29 de junio de 1870 — 17 de diciembre de 1945) fue una figura clave en los inicios de Rotary y el amigo más cercano de Paul Harris. Su amistad nació de un modo singular: en 1896, Schiele no lograba recuperar un préstamo de veinte dólares —unos setecientos dólares actuales— que le había hecho a un conocido. Por su oficina de carbón pasaba con frecuencia un joven abogado, a quien un día pidió ayuda para cobrar la deuda. Aquel abogado era Paul Harris, y así comenzó una amistad que se prolongaría durante medio siglo.
En aquellos primeros años del siglo, ambos solteros, llegaron a compartir habitación de hotel y solían cenar juntos en Madame Galli's, un conocido restaurante italiano de la ciudad.
Un empresario con vocación de servicio
Schiele fue un exitoso empresario del carbón: presidió la Schiele Coal Company desde 1902 hasta su retiro en 1939. Su experiencia le aportó dotes de liderazgo y gestión muy valiosas para el desarrollo del joven movimiento. Tuvo el honor de ser el primer presidente del Club Rotario de Chicago y se mantuvo vinculado a Rotary durante toda su vida.
No ocupó ningún cargo internacional hasta julio de 1945, cuando fue nombrado tesorero internacional. No lo desempeñó por mucho tiempo: falleció en Chicago el 17 de diciembre de 1945, a los 75 años. Su visión de un mundo unido por la amistad y el servicio inspiró a generaciones de rotarios.
Gustavus «Gus» Loehr: el anfitrión
Gustave «Gus» Loehr (18 de octubre de 1864 — 23 de mayo de 1918) nació en Carlinville, Illinois. Se mudó a Chicago en 1886 y, tras asistir brevemente al Lake Forest College, emprendió una carrera como ingeniero de minas. Su oficina ocupaba la sala 711 del Unity Building, donde forjó numerosas amistades, entre ellas la de Paul Harris.
Loehr fue el anfitrión de la primera reunión de Rotary en 1905, pero su paso por el club fue breve: según los anales de la organización, asistió únicamente a las tres primeras reuniones de la historia rotaria. En vida recibió muy poco reconocimiento por su papel en la fundación y, aún hoy, se sabe poco de él. La suya es la historia de un hombre común y corriente que, sin embargo, fue protagonista de un gran comienzo.
Loehr falleció en Chicago el 23 de mayo de 1918, a causa de la enfermedad de Bright, justo cuando Rotary vivía un crecimiento explosivo. Está enterrado en el cementerio de Carlinville. El 21 de julio de 2004, los miembros del Club Rotario de Carlinville inauguraron un monumento junto a su tumba para honrar sus contribuciones como fundador original de Rotary International.
Antes de la demolición del Unity Building, en 1989, los rotarios retiraron y conservaron todos los elementos fijos de su antigua oficina. El cuarto 711 fue reconstruido posteriormente en la sede de Rotary International, en Evanston (Illinois): primero en el piso dieciséis y, tras la remodelación de la sede, en el primer piso, donde hoy puede visitarse.
Hiram Elmer Shorey: el sastre de Maine
Hiram Elmer Shorey (29 de agosto de 1862 — 29 de marzo de 1944) nació en Litchfield, un pequeño pueblo del estado de Maine. Aunque su oficio de sastre lo llevó a Chicago —donde cofundaría Rotary International—, sus raíces de Nueva Inglaterra marcaron su carácter y su compromiso con el servicio comunitario.
Shorey destacó en su profesión como un sastre innovador, respetado por sus colegas. Se le describía como una persona amable, generosa y carismática, capaz de conectar con los demás de manera significativa. Su enfoque positivo y su talento para inspirar a otros contribuyeron al crecimiento de la naciente organización, en la que promovió valores como la ética profesional y el servicio altruista.
Lo que cuentan los historiadores
El historiador de Rotary Basil Lewis señala que Shorey, al igual que Paul Harris, descendía de familias que habían llegado a Nueva Inglaterra desde el siglo XVII. Sus obituarios ofrecen pistas valiosas: el Chicago Daily News del 31 de marzo de 1944 lo describió como un sastre del Loop durante medio siglo y uno de los fundadores, en 1905, del Rotary Club; el Chicago Tribune añadió que era oriundo de Litchfield, Maine. Estos datos sugieren que Shorey residía en Chicago desde, al menos, 1894.
Los «primeros cuatro» y un comienzo que creció
Aquellos cuatro hombres pronto comprendieron que el compañerismo y el interés mutuo no bastaban para sostener la reunión semanal de profesionales ocupados. Tender la mano para mejorar la vida de los menos afortunados resultó ser una motivación todavía más poderosa. Así, en 1907, el Club Rotario de Chicago llevó a cabo su primer proyecto de servicio —la construcción de los primeros baños públicos de la ciudad— y, con ello, Rotary se convirtió en la primera organización de clubes de servicio del mundo.
De Chicago al mundo
La idea se expandió con rapidez. En 1908 nació el Club Rotario de San Francisco, impulsado por el abogado Homer Wood a partir del mensaje que llevó Manuel Muñoz, socio del club de Chicago. En apenas un año surgieron clubes en Oakland, Seattle y Los Ángeles, y muy pronto en Nueva York, Boston y otras ciudades. Cuando en 1910 la Asociación Nacional de Clubes Rotarios celebró su primera convención, ya existían dieciséis clubes, y Paul Harris fue elegido su primer presidente.
Hitos de los primeros años
- 1905El 23 de febrero, cuatro amigos se reúnen en el cuarto 711 de Chicago. Nace el primer club rotario.
- 1905Hacia fin de año, el Club Rotario de Chicago cuenta con unos 30 socios; Schiele es presidente y Ruggles, tesorero.
- 1907Primer proyecto de servicio: los baños públicos de Chicago. Rotary se convierte en el primer club de servicio del mundo.
- 1908Se funda el Club Rotario de San Francisco; comienza la expansión por todo el país.
- 1910Primera convención de la Asociación Nacional de Clubes Rotarios. Paul Harris es elegido presidente.
- 1911Se difunden los lemas «Dar de sí antes de pensar en sí» y «Se beneficia más el que mejor sirve».
Fuentes y para saber más
Esta entrega es una adaptación divulgativa elaborada a partir de fuentes históricas reconocidas. Se recomienda a quien desee profundizar acudir a los materiales originales.
- Paul P. Harris, My Road to Rotary y This Rotarian Age (1935). Memorias del fundador, fuente primaria sobre los orígenes del movimiento.
- Rotary Global History Fellowship (RGHF). Archivo histórico de referencia: rghf.org (véanse «How it happened» y «Men of the early years»).
- Rotary International — Historia de Rotary. rotary.org/es/history
- Chicago Ancestors — Madame Galli's Italian Restaurant. chicagoancestors.org